martes, 1 de noviembre de 2011

ESOS LOCOS QUE CORREN

MAGNÍFICO RELATO.
PARA LOS AFICIONADOS A LA CARRERA Y PARA TODOS SUS ALLEGADOS.

Esos locos que corren Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol. Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche. Están locos. En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan... sólo para disfrutar del descanso. En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara. Yo los he visto. Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren. Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.

Yo los he visto. No están bien de la cabeza. Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo. Están tratando de ganarle a alguien. Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse... y siguen. Se inscriben en todas las carreras... pero no ganan ninguna. Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes. Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones. El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia. Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años. Son hombres y mujeres. No están bien. Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás. Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño. Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles. Son sus referencias de carrera: 'Cinco que corren parecido a mí'. Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa. Disfrutan cuando pasan a otro corredor... pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje. Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece. Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan. Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver. Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero. No las preparan... pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta. No las preparan...son parte de ellos. El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise. Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido. ¡Qué ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas... pero insisten con que volvieron a ganar. Son raros. Se inventan una meta en cada carrera. Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren. Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.Los he visto pasar. Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado... pero siguen. A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí. ¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda? Están locos. Yo los conozco bien. Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo. Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta. Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice 'Llegué –Tarea Cumplida'. Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes. Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos. Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos. Los he visto muchas veces. Están mal de la cabeza. Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo. Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto. Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10. Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior. Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar. Están mal. -Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde. –Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito. Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan. Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día. Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más. Dicen que la gente no se banca tanto silencio. Dicen que ellos lo disfrutan. Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos. Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado. Están mal de la cabeza. Yo los he visto. Algunos solo caminan... pero un día... cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito. En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos. Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran. Pican, frenan y vuelven a picar. Me parece que quieren ganarle a la muerte. Ellos dicen que quieren ganarle a la vida. Están completamente locos.


Marciano Durán - Escritor Uruguayo

viernes, 5 de marzo de 2010

TSUNAMI IDEOLÓGICO

DEL DESPOTISMO ILUSTRADO AL DESPOTISMO TECNIFICADO



http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100304/sampedro-nuestro-sistema-esta-descompuesto-dias-como-hoy/710161.shtml

domingo, 7 de febrero de 2010

"V CONGRÉS INTERNACIONAL D’EDUCACIÓ FÍSICA”


Llega el momento de hacer balance. Visto desde fuera se podría pensar que fue uno de los congresos más importantes de los últimos años, con un cartel plagado figuras de prestigio como reclamo, lo que sin duda generó grandes expectativas.

Pues bien, para un modesto profesor de EF escolar, lo mejor ha sido ponerle cara a nombres ilustres de la EF.
El veterano Daryel Siedentop vino a tomarle el pulso al estado de la EF en USA, poco le importaba la situación de la EF en Europa, y menos la de España.
El antiepistemólogo David Kirk nos dijo que las investigaciones en EF tienen en la “Pedagogy” su principal objeto de estudio.
El sibarita Fernández-Balboa no supo prescindir de la tecnología (45’ para que le pusieran su ibook) para hacernos un meeting sobre la “Calidad de la EF”, habló de “conciencia autoritaria” y “pedagogía venenosa” para sacudir nuestras conciencias, quitarnos la venda de los ojos y predicar una educación con “co-razón”.
El Francés Gilles Klein, con sus más de 200 diapositivas hizo una ligera radiografía de la EF europea y reconoció que tras diez años, 4 hijos y no sé cuántos nietos no sabía aún cómo calcular la rentabilidad de un profesor de EF.

Como digo, se habló mucho de calidad y de excelencia, pero la ausencia de la misma se hizo patente en la organización del congreso. Que de forma general se podría tildar de amateur, ramplona y triste.

Podríamos estar criticando largo y tendido, pero no sería saludable, así que con unas pinceladas bastará para trazar el cúmulo de despropósitos organizativos:

Empezando por las tres sedes diferentes y el consiguiente mareo para los foráneos. Siguiendo con el cambio en el nombre de algunas ponencias y mesas, donde no se respetaron horarios y hubo retrasos inoportunos. Continuando con la paupérrima distribución y cambio constante de lugares para hacer los talleres. Además, de la ausencia injustificada de algunos docentes como el del taller de expresión corporal… por no citar un sin fin de pequeños detalles que son los que marcan la diferencia entre la insuficiencia y la mediocridad.

Por todo eso y mucho más, el grueso de obreros de la EF nos hemos ido de Barcelona cabizbajos. El sentir general de los allí presentes fue de decepción. Incluso, algunos se están planteando que les devuelvan el dinero, ya que satisfechos no hemos quedado.

En definitiva, hubo un mensaje claro y es que debemos re-pensar la EDUCACIÓN y por ende, la EDUCACIÓN FÍSICA, ya que está en crisis. La pregunta que yo me hago es: ¿Alguna vez no lo hemos estado? Lo único que cambia en estos momentos, es que la crisis se ha propagado a muchas esferas de nuestra sociedad.
Sea como fuere, la caótica organización me hará repensarlo dos veces antes de asistir a un congreso organizado por el INEFC.

José Vicente López Pérez. Valencia 7 de Febrero de 2010.


jueves, 15 de octubre de 2009

martes, 17 de febrero de 2009

One Love

DELICTESSEN!
Playing for change!

Playing For Change: Song Around the World | Stand By Me from Concord Music Group on Vimeo.

La culpa es mía

Recuerda que tu madre ya te lo decía!? El maestro Makaroff
Con Ariel Rot y Caramelo Candy.
Boom chiki boom, chiki chiki chiki boom...

viernes, 19 de diciembre de 2008

El Derbi de Navidad: sigue la tradición

Hoy ha tenido lugar el tradicional partido de fútbol sala entre profesores y alumnos en el IES Guillem D'Alcalà, de La Pobla de Farnals. Tras un reconstituyente desayuno a base de chocolate y torta, una sesión del mejor cine de acción y del clásico concierto de Navidad ofrecido en el gimnasio, ha dado comienzo el esperado encuentro.


El inicio ha sido muy disputado hasta que el equipo docente ha roto la igualdad con un tanto de Josevi, luego en un despiste defensivo los alumnos han empatado. Nuevamente, los profesores se han adelantado en el marcador con un tanto de Ramón. Y antes de llegar a la media parte, en un contraataque los estudiantes han vuelto a poner tablas en el marcador.

En la reanudación, el cansancio físico se hacía notar, lo que ha decantado la balanza a favor de los más veteranos. Primero tras un excelente tanto de Salva y finalmente, con un libre directo que se ha colado entre la barrera.

Mención especial merece la actuación de nuestro cancerbero J. María, que ha defendido con uñas y dientes su meta, cuajando una actuación memorable. Al igual que la profesora Lucrecia, que con sus incursiones por la banda despertó los aplausos de la grada.

Así pues, el resultado final ha sido de 4-2 a favor de los docentes. Los discentes, un año más, han vuelto a inclinar la rodilla y se han tenido que rendir ante el saber hacer de sus maestros.

En la foto de Izq. a dcha. y de arriba a abajo:
José Mª, Josevi, Ramón, Vicente, Salva y Luis