miércoles, 17 de diciembre de 2008

Dentro de la mente de una superestrella




Un joven nadador llamado Michael le pidió a un ex campeón que le enseñara el secreto para convertirse en campeón mundial de natación.
- ¿Estás seguro de que está preparado para conocer el secreto? –le preguntó el nadador veterano.
El antiguo campeón sabía que el novato tenía condiciones, pero no estaba seguro de que tuviese la actitud correcta.
- Oh, daría cualquier cosa por ser campeón –Respondió Michael.
Entonces el veterano le cogió la cabeza con ambas manos y la hundió debajo del agua. Al principio Michael se resistió, pero luego penso que, tal vez, el veterano quería asegurarse de que no le tenía miedo al agua. Y dejó de resistirse.
Pero cuando la cabeza y el cuello empezaron a dolerle por la fuerte presión que ejercía la mano del veterano, y los pulmones empezaron a quemarle, se alarmó. Entonces, empezó a debatirse con fuerza para sacar la cabeza fuera del agua y respirar una bocanada de aire fresco. Le dolían los ojos y la garganta y tenía la sensación de que los pulmones estallarían en cualquier momento. Quería gritarle al veterano que le soltara antes de matarle, pero lógicamente no podía abrir la boca estando debajo del agua.
Cuando sintió que ya no era capaz de seguir resistiendo, dio una furiosa patada. El ex campeón cogió a Michael por los pelos y sacó su cabeza fuera del agua. Michael respiró desesperadamente durante unos momentos mientras miraba al veterano y trataba de imaginarse a que venía esa actitud. Finalmente el ex campeón habló.
- ¿Qué era lo que deseabas cuando metí tu cabeza debajo del agua? – le preguntó.
- Ser campeón de natación – respondió Michael entre jadeos.
- ¿Y cuando te saqué del agua cuál era tu máximo deseo?
- ¡Un poco de aire!
- Pues cuando desees ser campeón de natación tanto como has deseado un poco de aire –continuó el ex campeón-, estarás en condiciones de trabajar lo bastante duro como para llegar a serlo. Y ahora ya conoces cuál es el secreto –añadió.